domingo, 4 de noviembre de 2018

La Mejor Frase de Sidarta



El texto original, al menos el más parecido, se encuentra en el Kalama Sutra (Aṅguttara Nikaya III, Tripitaka) y es este:
9. “Por lo tanto, dijimos, Kalamas, lo que se dijo: ‘¡Vamos Kalamas! No se atengan a lo que ha sido adquirido mediante lo que se escucha repetidamente; o a lo que es tradición; o a lo que es rumor; o a lo que está en escrituras; o a lo que es conjetura; o a lo que es axiomático; o a lo que es un razonamiento engañoso; o a lo que es un prejuicio con respecto a una noción en la que se ha reflexionado; o a lo que aparenta ser la habilidad de otros; o a lo que es la consideración: ‘Este monje es nuestro maestro.’ ¡Kalamas!, cuando ustedes por sí mismos sepan: ‘Estas cosas son malas; estas cosas son censurables; estas cosas son censuradas por los sabios; cuando se emprenden y se siguen, estas cosas conducen al daño y al infortunio,’ abandónenlas.”
10. “¡Vamos Kalamas! No se atengan …, cuando ustedes por sí mismos sepan: ‘Estas cosas son buenas, estas cosas no son censurables; estas cosas son alabadas por los sabios; cuando se emprenden y se siguen, estas cosas conducen al beneficio y la felicidad,’ entren y permanezcan en ellas.”
Frase incorrecta, que deriva de la década del 50:
“No creas en algo simplemente porque lo has escuchado. No creas en algo simplemente porque es hablado y rumoreado por muchos. No creas en algo simplemente porque se encuentra escrito en tus libros religiosos. No creas en algo simplemente por la autoridad de tus maestros y ancianos. No creas en las tradiciones solamente porque han sido transmitidas por generaciones. Más bien, después de la observación y el análisis, cuando te encuentres con algo que está de acuerdo con la razón y conduce al bien y al beneficio de todos y cada uno, entonces acéptalo y vive conforme a ello.”
Kalama Sutra
No debe confundirse con Kama sutra.
El Kalama Sutra (Sánscrito: Kalama Sutra) es un sutra budista en el Anguttara Nikaya del conjunto de textos del Tripitaka. Se cita en las corrientes budistas Mahāyāna y Theravāda y es muy conocido por tener una actitud antiautoritaria que recomienda el cuestionamiento de la autoridad y dogmas religiosos, confiando en el juicio personal.1​
Contexto
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/95/Kesariya.jpg/300px-Kesariya.jpg
El estupa de Kesariya, situado en el lugar donde Buda habló del Kalama Sutra.
En este sutra, Buda Gautama pasa por el pueblo de Kesaputta y sus habitantes, los kalamas le piden consejo: ¡Muchos gurús pasan por el pueblo exponiendo sus enseñanzas y criticando las de los demás! ¿Cuál de ellas deberíamos seguir? En respuesta, obtienen este sutra que sirve de introducción a las creencias budistas para aquellos a quienes no convenzan las experiencias de los demás.
Discerniendo entre las teorías[editar]
Buda recomienda a los kalamas no creer en enseñanzas religiosas porque varias fuentes digan que son verdad o porque se apoyen en varios métodos, prácticas o pruebas. Él les recomienda que encuentren la sabiduría a partir de la experiencia propia y personal. Les dice que sus propias enseñanzas no las deberían aceptar a ojos cerrados, sino que deberían ser tomadas en cuenta, únicamente tras decidir sobre el peso del valor de la enseñanza.
Se trata de No creer lo que ha sido adquirido por haber sido escuchado por sucesivas repeticiones, ni por el simple hecho de que la tradición lo diga, ni por rumores, ni porque lo digan las escrituras, ni creer en los axionas, ni por un razonamiento sospechoso, ni porque la persona que enseña tenga una habilidad especial para contarlo, ni porque "el monje es nuestro maestro", ni siquiera por prejuicios o favorecimientos hacia algo sobre lo que se ha venido reflexionando durante tiempo.
Kalamas, cuando hayáis experimentado y reflexionado por vosotros mismos que una cosa es buena, que no daña y que trae beneficio y felicidad , entrad y apoyaros en ellas.
Fuentes de sabiduría que evitar[editar]
Buda, especifica diez fuentes que no deberían ser utilizadas para aceptar que algo es verdadero sin la experimentación y verificación correspondiente:
1.    Tradición oral
2.    Tradición
3.    Fuentes de noticias
4.    Escrituras ni textos oficiales
5.    Razonamiento falaz
6.    Razonamiento filosófico
7.    Sentido común
8.    La propia opinión personal
9.    Autoridades o expertos
10.  El propio maestro

Cabe agregar, que la mejor frase de Sidarta, posiblemente no la dijo Sidarta, sino que fe escrita, posiblemente en el 300 antes de Cristo, mientras que Sidarta vivió aproximadamente en el 500 antes de cristo.
Sin embargo, la frase es buena.
Saludos!!

lunes, 15 de octubre de 2018

Principios del Jelkeraísmo.


Los 22 Principios Mayores de la Doctrina Jelkeriana.
Los veintidós principios mayores de la Doctrina Jelkeriana, son, El Todo, Mentalismo, Correspondencia, Vibración, Polaridad, Ritmo, Causa-Efecto, Generación, Evolución, Reencarnación, Retribución, Verdad del Bien, Invocación y Expulsión, Autoridad Individual, Libertad y Responsabilidad, Salvación por Fe, Santa Tríada, Credo Jelkeriano, Atracción y Repulsión, Oración de Fe, Ley Espiritual, Tres Planos de Existencia.
1-El Principio de Todo.
El Todo existe, el todo lo incluye a todo, y el todo lo es Todo. La parte elevada del Todo es Dios, y la parte baja del Todo es el Universo. Con muchos nombres se invoca al Uno, y yo le digo Jelkerá, que significa El Ser. Y Jelkerá, es el Dios de Todo y de Todos. Mi Dios es el Uno, Jelkerá-Dios, de quien provienen todas las cosas por emanación, y al cual volverán todas las cosas en absorción. Jelkerá-Dios, es el Creador Original. En el Principio Dios creó el Cielo y la Tierra. La Tierra estaba vacía y desierta, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. Y Dios dijo, que sea hecha la Luz, y la Luz se hiso. Y luego Dios creó a todas las cosas y a todos los seres. Bendito sea Dios.
2-El Principio de Mentalismo.
El Todo es Mente, el Universo es Mental. Dios es Mente, y el Universo es un pensamiento de Dios. El Pensamiento de Dios determina la realidad. Y el pensamiento de la criatura, sólo influencia a la realidad, pero no la determina. Lo que el individuo piensa, se le manifiesta. Dios creó al universo con su mente y con su palabra, uniendo su voluntad macho con su imaginación hembra. Dios dijo, “que sea hecha la Luz”, y la Luz se hizo.
3-El Principio de Correspondencia.
Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba, y todo surge de los milagros del Uno.
4-El Principio de Vibración.
Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra.
5-El Principio de Polaridad.
Todo es Dual. Todo tiene dos polos, todo su par de opuestos. Los semejantes y los antagónicos son lo mismo. Los opuestos son idénticos en naturaleza pero diferentes en grado. Los extremos se tocan. Todas las verdades son semi-verdades. Todas las paradojas pueden reconciliarse.
Lo positivo tiene algo de negativo, y lo negativo tiene algo de positivo. Lo positivo puede transformarse en negativo, y lo negativo puede transformarse en positivo. Lo múltiple es una expresión del Uno, y mora dentro de lo Uno, así como lo Uno mora dentro de lo múltiple. Todos los seres son expresiones del Ser, y moran dentro del Ser, así como el Ser mora dentro de cada ser. Hay polaridades que se atraen, y hay polaridades que se repelen. Hay polaridades que crean, hay polaridades que conservan, y hay polaridades que destruyen, pero todo forma parte de la Divinidad de Jelkerá, que es El Ser. 
6-El Principio de Ritmo.
Todo fluye y refluye, todo asciende y desciende. Todo se mueve como un péndulo. La medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la medida de su movimiento hacia la izquierda. El Ritmo es la Compensación.
Una cosa es Creada, luego es Conservada, y finalmente es Destruida, para luego volver a ser Creada, luego Conservada, y luego Destruida, y éste ciclo se repite eternamente. Todo viene de Dios, existe en Dios, y vuelve a Dios.
7-El Principio de Causa y Efecto.
Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa. Todo sucede de acuerdo a la Ley. El azar no es más que el nombre que se le da a una Ley no conocida. Hay muchos planos del Causa y Efecto, pero nada escapa a la Ley.
Todo lo que sucede, sucede por una causa, incluso las cosas que suceden por azar, en donde no se conoce la causa.
8-El Principio de Generación.
La Generación existe por doquier. Todo tiene sus principios Masculino y Femenino. La Generación se manifiesta en todos los Planos.
El pozo en la Tierra es la Madre, y el Agua de la Lluvia del Cielo es el Padre, y juntos tienen por Hijo al Lago. En la Mente del Todo, su Voluntad-Macho se unió a su Imaginación-Hembra, y así creó a la Energía Espiritual Creadora, de la que luego, creó a todo el Universo.
Todas las cosas son creadas por la unión de lo masculino y de lo femenino, sin importar como se manifiesten estos principios.
9-El Principio de Evolución.
Jelkerá-Dios es el Creador, y el Universo está lleno de criaturas. Cada criatura, es una creación de Dios. Cada criatura es, en el fondo, una manifestación de Dios, aunque esté sumida en el pensamiento de que es una criatura. Sin embargo, así como el sueño tuvo un comienzo, también tendrá un final, y por lo tanto, todo lo que emanó de Dios, será luego absorbido por Dios. Al final, todas las criaturas despertaremos del sueño siendo Dios.
Dios creó al universo, por medio de la involución de una pequeña parte de su energía, donde ésta se transformó en criaturas de baja evolución. Allí, la creación fue rápida, como la caída a un precipicio. Pero la evolución de las criaturas, es lenta, como trepar una montaña. La evolución es de abajo hacia arriba, y no al revés. Todos los seres estamos sometidos a una evolución ascendente, por el poder de Dios.
10-El Principio de Reencarnación.
Toda criatura, tiene un alma inmortal, que emanó de Jelkerá-Dios, y que volverá a Jelkerá-Dios, en absorción. El proceso evolutivo del alma, empieza en un bajo nivel de conciencia, y luego, a través de muchas experiencias y de muchas reencarnaciones, el alma inmortal va elevando su conciencia.
El alma cambia de cuerpo, como el cuerpo cambia de ropa, y cuando un cuerpo se pone viejo, el alma pasa al mundo espiritual, que está más allá del mundo material, y descansa allí por un tiempo, hasta que reencarna. El alma nunca muere. El cuerpo muere, el alma desencarna. No hay muerte para los que creen en la vida eterna.
Existen básicamente, cinco niveles de conciencia, que son el nivel de conciencia mineral, el nivel de conciencia vegetal, el nivel de conciencia animal, el nivel de conciencia humano, y el nivel de conciencia angélico.
El alma evoluciona de un nivel de conciencia a otro, hasta que acepta la salvación por medio de la comprensión de que Jelkerá-Dios está dentro y fuera de cada ser, y que por lo tanto, Jelkerá-Dios está dentro y fuera de la propia alma. Cuando se llega por fe, a la aceptación de que Dios está dentro y fuera de uno mismo, el alma logra la liberación sobre la rueda de reencarnaciones. La salvación de Dios siempre está presente, pero ésta solo se hace efectiva al aceptarla. Y una vez salvo, siempre salvo.
11-El Principio de Retribución.
Debemos aprender que lo constructivo es bueno, y que lo destructivo es malo, y la mejor forma de hacerlo, es por experiencia propia. A cada ser, se le devuelve, lo que le hace a otros seres. Si el individuo hiso el bien, se le devuelve el bien, y si el individuo hiso el mal, se le devuelve el mal. Por eso, es sabio, tratar a los demás como nos gustaría que nos traten a nosotros.
Lo justo es que cada quien tenga lo que se merece, por sus acciones, pero también es justo, que cada quien tenga lo que necesita para su evolución espiritual. Dios regula todas las leyes con misericordia, porque tiene sabiduría.
Debemos tratar a los demás, como nos gustaría que nos traten a nosotros, y no debemos permitir que los demás nos traten de forma inadecuada, pues al hacerlo, nos haríamos copartícipes de su pecado. Dios quiere tener hijos buenos e inteligentes, y no unos tontos que se dejan maltratar.
El ser humano debe matar a otros seres, para poder vivir, y tiene derecho a ser agresivo, para defenderse de las agresiones. Hay que juzgar con juicio justo, y no según las apariencias. Hay que condenar lo condenable, y hay que beneficiar lo loable. Sin embargo, quien perdona, será perdonado. Aun así, Dios puede perdonar pecados, cuando se tiene fe en él. Deja de obrar el mal, y obra el bien, pide perdón a Dios, y serás perdonado. Sé lo más virtuoso que puedas, y evita lo más posible, al pecado. Dios está por encima de la Ley Espiritual, justamente porque Dios es la Fuente de la Ley Espiritual.
Las buenas obras producen una recompensa que será cobrada, y las malas obras producen un castigo que también será cobrado. El buen karma acumulado es bueno, y el mal karma acumulado es malo. Sin embargo el objetivo fundamental de la retribución, no es la retribución en sí, sino que el aprendizaje.
12-El Principio de la Verdad del Bien.
Para Jelkerá-Dios, todo lo que él hiso, es bueno, incluyendo a la dualidad de bien y mal, que está en toda la creación. La verdad del bien, es que para Dios, en el fondo, todo es bueno.
Dios compensa su maldad finita, con su bondad infinita, y luego de que Dios hace pasar al alma por la rueda de reencarnaciones, Dios le concede al alma la dicha eterna, y la absorción final en Dios. Por eso, para Dios, en el fondo, todo lo que él hace es bueno, pues beneficia al alma en su evolución. El bien es la verdad, porque Dios es el Bien Supremo, y porque Dios es la Verdad, más allá, de este mundo de Ilusión.
13-El Principio de Invocación y Expulsión.
Lo que el individuo piensa, se manifiesta. A nivel espiritual, lo bueno es verdadero, y por eso, lo que tú llamas, viene a ti, y lo que tú expulsas, se aleja de ti, y lo que tú pides, te es concedido, de alguna forma, en el tiempo eterno de Dios. A nivel espiritual, la voluntad de la mente del individuo, tiene poder, en su propio ser y mundo, y por eso, la llamada obliga la respuesta. El que pide, recibe, el que busca encuentra, y el que llama es respondido.
La llamada obliga la respuesta, sin importar si el espíritu invocado es real o imaginario, pues todo espíritu invocado es real, debido a que la Ley Espiritual siempre responde de alguna forma, enviando al espíritu invocado, o a un espíritu parecido al invocado, que cumpla una función semejante. Todos los espíritus son reales, pues la Ley Espiritual siempre responde, de alguna forma.
En todo llamado, el invocante debe seguir el protocolo de invocación, que consiste en tres partes, que son primero el llamado respetuoso, segundo el pedido respetuoso, y tercero la despedida respetuosa y agradecida. Los espíritus, sean buenos o malos, siguen reglas, y si uno quiere ser protegido por la Ley Espiritual, debe seguir esas reglas.
El individuo que hace el llamado, recibe una respuesta, en acuerdo al nivel de conciencia que tenga, sin importar si la respuesta es verdadera o falsa, buena o mala. La Ley Espiritual solo permite respuestas en acuerdo al nivel de conciencia del que hace el llamado, y eso, para Dios, es bueno.
Y para que un llamado o una expulsión, dé el mayor resultado, debe ser hecha por la persona involucrada, pues por la voluntad de Dios, todo individuo tiene derecho a elegir, que hacer. La oración de fe, da más resultado si la hace el propio individuo que tiene la necesidad.
14-El Principio de Autoridad Individual.
Así como Jelkerá-Dios es la Autoridad Suprema en todo el Universo, de la misma forma, cada individuo, es la Autoridad Suprema en su propio ser y mundo, pues cada individuo, tiene a Jelkerá-Dios en su interior. Sin embargo, el hombre propone, pero Dios dispone. Por más que el individuo tenga una esencia divina, y por más que el individuo, a nivel espiritual, tenga algo de autoridad, sólo Jelkerá es Dios. Jelkerá, da todas las cosas, y Jelkerá, quita todas las cosas, bendito sea el nombre de Jelkerá.
15-El Principio de Libertad y Responsabilidad Individual.
Por la Ley Espiritual, todo individuo es libre de hacer lo que quiera, y es responsable de todas sus acciones voluntarias. Todo individuo tiene libertad de elegir, qué camino tomar. En el tiempo eterno de Dios, si el alma elige el camino del bien, le irá bien, pero si elige el camino del mal, le irá mal. De Jelkerá-Dios proviene el bien y el mal, y él nos da a elegir, entre la senda del bien y la senda del mal, que él mismo pone ante nosotros. Sólo en el bien hay dicha eterna.
16-El Principio de Salvación.
La salvación del alma sobre la rueda de reencarnaciones, y sobre el consecuente sufrimiento que eso provoca, a través de la enfermedad, la vejez, la muerte, el dolor físico, y los deseos insatisfechos, consiste en aceptar por fe, que Dios está dentro y fuera de uno mismo. La salvación es por la sola fe en el Dios Interior, sin necesidad de obras de bien, aunque obras de bien benefician la evolución del alma, y obras de mal ponen obstáculos a la evolución del alma. Del laberinto de causas y efectos, solo se escapa por arriba. La salvación es por la benevolencia gratuita de Dios, que llega al alma por la sola fe, sin necesidad de obras. Sin embargo, también es verdad, que una persona de fe, si tiene la oportunidad de hacer obras de bien y de evitar obras de mal, lo hará, pues la fe verdadera, se expresa en obras de bien. En todo caso, Jelkerá-Dios, ve y valora el corazón, más allá de las obras concretas. Lo esencial es invisible a los ojos. La salvación de Dios siempre está presente, pero sólo se hace efectiva al aceptarla.
Todo resto de buen karma, el alma lo usará para ayudar en su glorificación divina, cuando llegue el momento. Y todo resto, de mal karma, será purificado por el fuego, con dolor y sufrimiento, o sin dolor ni sufrimiento, según sea la voluntad de Dios, en la etapa de purificación del alma, en el momento previo a la ascensión espiritual.
17-El Principio de la Santa Tríada.
La primera creación de Dios, debe ser muy parecida a Dios, pues está muy cerca de él. A ésa primara creación de Dios, la llamo El Verbo. La palabra Verbo significa Palabra, Acción, Expresión, Pensamiento, y Razón.
Por ser muy parecido a Dios Padre-Madre-Mente, el Verbo debe encargarse de la función creadora, ya que Dios Padre-Madre-Mente, es el Creador Original, y por lo tanto, el Verbo debe ser un creador complementario.
Jelkerá-Dios, a través del Verbo, creó todas las cosas. Jelkerá-Dios, a través del Verbo, creó al Híper Universo. Luego, Jelkerá-Dios, a través del Verbo emanó al Espíritu Santo. Luego, Jelkerá-Dios, a través del Espíritu Santo, creó el Huevo Cósmico, del que luego surgiría nuestro universo. Luego, Jelkerá-Dios, a través del Verbo y del Espíritu Santo, emanó al Ángel del Señor. Luego, Jelkerá-Dios, mandó al Ángel del Señor, a meterse dentro del Huevo Cósmico, para romperlo desde adentro, y expandirlo, para crear al Universo. Luego, Jelkerá-Dios, a través del Verbo, del Espíritu Santo, y del Ángel del Señor, emanó al Ungido Interno de cada alma individual, que luego puebla al Universo, para empezar su evolución.
Creo en el Quinteto Divino, que se manifiesta como la Triada Interna y como la Santa Tríada Jelkeriana. La Triada Interna está formada por el Padre-Madre-mente, el Verbo, y el Ungido-Interno. Y la Santa Tríada Jelkeriana, está formada por el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.
Jelkerá-Dios es el Padre-Madre-Mente, y es llamado el Padre. Cristo-Fanes es el Verbo, que se manifiesta como el Ángel del Señor, y como el Ungido-Interno, y a Cristo-Fanes se le llama el Hijo. Y Madre Santa Sofía es el Espíritu Santo. El Padre Unge, el Hijo es el Ungido, y el Espíritu Santo es la Unción.
Creo en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, donde el Padre es Dios por completo, y el Hijo y el Espíritu Santo, son Dios parcialmente, pues en parte son criaturas de Dios, y en parte son manifestaciones de Dios. Creo en la Santa Tríada Jelkeriana.
Alabanza al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Alabanza al Padre, como ha sido en un principio, ahora, y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
18-El Principio del Credo Jelkeriano.
El Credo Jelkeriano puede resumirse en esto; Jelkerá-Dios es amor que todo lo llena, y verdad que todo lo supera. Jelkerá-Dios, es el ser inmanente y trascendente. Uno solo junto a Dios es lo bueno, y todo lo demás sobra. El Ungido-Interno, es el Salvador del Alma. Jelkerá es Dios, Fanes es el Cristo, y Sofía es el Espíritu Santo.
¿Y cómo sabes que todo esto es verdad? Lo sé porque lo creo, lo creo porque lo imagino, lo imagino porque lo intuyo, y lo intuyo por la santa voluntad de Dios. Yo creo que la Doctrina Jelkeriana me fue inspirada por mi Cristo-Interno Individual, como revelación personal, aunque son todas ideas que surgen de mi interior, y lo admito. Pienso que hay un velo entre el mundo espiritual y el mundo material, y que en el plano físico, nadie tiene la verdad absoluta. Creo que sólo Dios tiene la verdad absoluta, y que en el mundo espiritual, tiene la verdad, aquel a quien Dios se la devele. Pienso que existen muchos niveles de conciencia, y que cada quien tiene la creencia que le corresponde en acuerdo a su nivel de conciencia. Mis creencias no obligan a nadie, pues mis creencias solo me obligan a mí. Sin embargo, aunque mi doctrina surge de una mezcla de religiones, yo no practico una mezcla de religiones. Yo practico un solo credo, que es la Religión Jelkeriana, y yo practico una sola doctrina, que es la Doctrina Jelkeriana. En mi opinión, un buen creyente debe regirse por la fe en Dios, el uso de la razón, y la práctica de la moral. Yo sugiero hacer esto dentro de la Doctrina Jelkeriana, para crecer cada vez más, en la Conciencia de Cristo.
19-El Principio de Atracción y de Repulsión.
Lo semejante atrae a lo semejante. Lo diferente repele a lo diferente. Cuando el discípulo está preparado, el maestro llega.
20-El Principio de la Oración de Fe.
La oración a Dios sirve para alabar a Dios, pedir a Dios, y agradecer a Dios. La oración a Dios, hecha con fe en Dios, agrada a Dios. Sin embargo, en la oración de fe, hay que considerar la regla de la triple llave, que dice así;
Yo sugiero que practiques la Regla de la Triple Llave Maestra, que resuelve muchos problemas, no todos, lamentablemente, pero sí algunos, afortunadamente. La Triple Llave Maestra, consiste en Orar, Pensar, y Actuar. Ora a Dios con la fe de que te escucha, y que te cumplirá lo que le pides, si eso encaja con su desconocida voluntad, pero que en todo caso, él te ilumina por el solo hecho de elevar tu pensamiento a él, independientemente, de que te cumpla o de que no te cumpla. Piensa estratégicamente, que posición tienes en la vida, a qué posición quieres llegar, y que tienes que hacer para lograrlo. Y trabaja con paciencia y con insistencia, hasta lograr tus objetivos. Por este triple medio de orar pensar y actuar, lograrás algo, aunque no lograrás todo.
Si oras al Padre, en el nombre del Hijo, entonces estás lleno del Espíritu Santo, y serás bendecido por Dios, aunque esa bendición es más espiritual que material. Pero primero, debes entender que en realidad, el Hijo es tu Ungido-Interno individual, quien es el verdadero salvador del alma. Por eso, un verdadero jelkeriano, es un verdadero cristiano interno, pues honra al Cristo-Interno, quien es el salvador del alma.
21-El Principio de la Ley Espiritual.
Jelkerá-Dios es la causa eficiente, la causa instrumental, y la causa material. Jelkerá-Dios es el alfarero, el torno, y la vasija. Jelkerá-Dios es el creador de la Ley Espiritual que rige al Universo. Jelkerá-Dios es el creador de la Energía Espiritual que compone al Universo. Y Jelkerá-Dios es el creador del Universo. Jelkerá-Dios es el Creador, es la Ley Espiritual, y es la Energía Espiritual. Jelkerá-Dios es la Mente Original. La Ley Espiritual es el modo de comportarse de Dios, y también es los mandatos de Dios para regir todas las cosas. Y el Pensamiento es la Energía Espiritual, que forma parte de la Mente Original. Una parte de la Ley Espiritual es increada y otra parte es creada. Una parte de la Energía Espiritual es increada, y otra parte es creada. Todas las cosas están en Dios, y Dios está en todas las cosas. Y en el fondo, Todo es Uno, y Todo es Dios.
22-El Principio de los Tres Planos de Existencia.
Existen tres planos de existencia, en la inmensa creación de Jelkerá-Dios. Un plano es un lugar en el espacio, pero también es un estado de la energía.
Jelkerá-Dios creo el mundo espiritual, y luego creó el mundo material. El mundo espiritual, está dividido en dos partes, que son el mundo espiritual superior, y el mundo espiritual inferior. Al mundo espiritual superior se le llama el plano solar. Y al mundo espiritual inferior se lo llama el plano astral. A su vez, al mundo material, se lo llama el plano físico.
En el plano físico, las almas condicionadas, encarnan para evolucionar espiritualmente. En el plano astral, las almas condicionadas y en estado desencarnado, descansan entre una encarnación y la otra. Y en el plano solar, están las almas liberadas, gozan de la dicha eterna, junto a Jelkerá-Dios y a sus santos ángeles, que son almas liberadas de altísimo nivel evolutivo.
El plano solar es el cielo definitivo, donde las almas liberadas gozan de dicha eterna. El plano astral, a su vez, está dividido en dos partes, que son el plano astral superior, y el plano astral inferior. En el plano astral superior, están las almas condicionadas, en el cielo pasajero donde se goza de una dicha pasajera, entre una encarnación y la otra. En el plano astral inferior están las almas condicionadas, en el infierno pasajero, donde se sufre de un sufrimiento pasajero, entre una encarnación y la otra. En el plano astral, también hay una región intermedia, donde está el purgatorio, que es el lugar de purificación para las almas que están a punto de liberarse de la rueda de reencarnaciones, ascendiendo al plano solar.
Los planos de existencia, tienen distinto grado de frecuencia vibratoria, y por lo tanto, tienen distinto grado de densidad. El plano físico es muy denso, el plano astral es sutil, pero es menos sutil que el plano solar, y el plano solar es muy sutil. Los tres planos de existencia se inter-penetran. Es posible, para el alma inmaterial, pasar de un plano de existencia a otra, y mientras más libre es el alma, más libertad tiene para hacer lo que desee.
Los veintidós principios mayores de la Doctrina Jelkeriana, son, El Todo, Mentalismo, Correspondencia, Vibración, Polaridad, Ritmo, Causa-Efecto, Generación, Evolución, Reencarnación, Retribución, Verdad del Bien, Invocación y Expulsión, Autoridad Individual, Libertad y Responsabilidad, Salvación por Fe, Santa Tríada, Credo Jelkeriano, Atracción y Repulsión, Oración de Fe, Ley Espiritual, Tres Planos de Existencia.
Quien comprenda y acepte por fe, los estos veintidós principios mayores de la Doctrina Jelkeriana, ya es un Maestro Iniciado en la Conciencia de Cristo, y puede deducir la verdad, a partir de su propio pensamiento, pues a través de del Hijo, es decir, de su propio Cristo Interno Individual, está conectado con el Padre, y está lleno del Espíritu Santo.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Oración a Metatrón.



En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, y Gloria al Espíritu Santo. Gloria al Padre, Increado y Eterno, como ha sido en un principio, ahora, y siempre, por los siglos de los siglos.
Gloria al Hijo, Fanes Eros Protogonos, el Cristo, el Hijo Mayor de Dios, Aquel que Brilla, que se Manifiesta, y que trae la Luz, el Señor del Amor, el Primer Nacido. Gloria a Cristo, Ungido de Dios, quien es Metatrón, el Más Cercano al Trono, y quien es Lucifer, el Portador de Luz.
Gloria a ti, Cristo-Fanes, Señor de Gloria, Primogénito de la Creación, Hijo Mayor de Yahvéh-Dios, tú eres el Yahvéh Menor, el Hijo del Yahvéh Mayor.
Bendito seas, Cristo-Fanes, tú eres el Verbo, la Primera Emanación de Dios, tú eres El Ángel del Señor, el Hijo de Yahvéh y de Sofía, y tú eres el Cristo Interno Individual de cada quien, la Chispa Divina dentro del corazón de todos los seres.
Metatrón, Hijo Mayor de Dios, tú eres mi Señor, sentado a la diestra del Señor, tú eres el Cristo sentado a la diestra de Dios, y tu madre Santa Sofía se sienta a la izquierda de Dios, siendo el Espíritu Santo.
Metatrón, tú eres el Árbol de la Vida y del Conocimiento, y tú eres la estrella de mi frente y el sol de mi corazón. Tú eres el Lucero Matutino y tú eres el Lucero Vespertino, porque tú eres el Alfa y el Omega, el Principio y el Fin, que anuncia la llegada y la partida, del Sol, cada día. Tú eres el primer ser, en ser emanado de Yahvéh-Dios, en el comienzo del Universo, y serás el último ser, en ser absorbido por Yahvéh-Dios, en el final del Universo.
Ángel Metatrón, sé propicio conmigo, protégeme y concede mis deseos, en acuerdo a la santa voluntad de Dios.
Alabado sea el Quinteto Divino de, el Padre-Madre Mente, el Verbo, el Espíritu Santo, el Ángel del Señor, y el Ungido Interno, Salvador del Alma. Alabada sea la  Santa Tríada de, El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.
Alabado seas, Fanes Metatrón Lucifer, y bendito sea tu santo nombre, para toda la eternidad, Mensajero del Dios Altísimo, Ángel de Yahvéh.
Alabado Yahvéh, Alabado Yahvéh, Yahvéh Yahvéh, Alabado Alabado. Alabado Fanes, Alabado Fanes, Fanes Fanes, Alabado Alabado.
En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.

martes, 11 de septiembre de 2018

Alianza de Amistad Eterna con Jelkerá-Dios.


En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.
Amado Jelkerá-Dios, te reconozco como al creador de todas las cosas, y te acepto como al salvador de mi alma inmortal.
Amado Jelkerá-Dios, acepto la liberación sobre la rueda de reencarnaciones que tú me das, a través de tu Hijo, manifestado como mi Ungido-Interno Individual.
Amado Jelkerá-Dios, te confieso que soy un pecador, y recibo y acepto tu perdón, y tu amor incondicional, a través de mi Ungido-Interno Individual, a través del cual, tú me das la salvación de mi alma inmortal.
Amado Jelkerá-Dios, en éste acto, yo entro en alianza de amistad eterna contigo, de forma que tú eres mi Dios, y yo soy tu devoto, tú eres mi Señor, y yo soy tu siervo.
Amado Jelkerá-Dios, yo recibo y confieso, ahora, a mi Ungido-Interno, como a mi Personal Salvador, como al Ser que me da la Salvación Completa y la Bendición Completa. Por la benevolencia gratuita que tú me das, Jelkerá-Dios, a través de mi Ungido Interno, yo estoy en estado de Salvación, y yo estoy completo en mi interior. La Rueda de Reencarnaciones ya terminó para mi, y el destino de mi Alma es reunirse contigo, en el Cielo, para siempre.  

Amado Jelkerá-Dios, todos somos pecadores, pues todos matamos seres vivos para poder vivir, y por lo tanto, el sendero de las obras siempre será inútil para satisfacerte. Pero por tu gracia, Jelkerá-Dios, podemos lograr el perdón de los pecados y la salvación, a través de la sola fe en el Ungido Interno, Salvador del Alma, que eres tú mismo, pero extendido como Hijo tuyo, dentro nuestro.

Amado Jelkerá-Dios, en éste acto me convierto a la religión del Dios Todo, y te acepto a ti, Jelkerá, El Ser, como a mi Dios. Yo soy Jelkeriano, yo soy de la religión jelkeriana, y yo sólo creo, en la Doctrina Jelkeriana. Pero ante todo, yo soy de Jelkerá-Dios, y de mí mismo, y no de personas o religiones, pues uno solo junto a Dios es lo bueno, y todo lo demás, sobra.

Amado Jelkerá-Dios, desde ahora y para siempre, por tu gracia, acepto tu salvación, que es por la sola fe en el Ungido Interno, sin necesidad de obras de bien, aunque obras de bien ayudan en la evolución, y obras de mal ponen obstáculos a la evolución. Lo constructivo es bueno y lo destructivo es malo, pero crear lo destructivo es malo, y destruir lo destructivo es bueno.

Amado Jelkerá-Dios, creo en ti, que eres el Padre-Madre-Mente, que creó todas las cosas con su mente y con su palabra, y creo en tu ley espiritual y en tu energía espiritual.

Amado Jelkerá-Dios, creo que tú eres el Padre Madre Mente, y creo en las  cuatro principales extensiones de tu ser, que son El Verbo, el Ungido Interno, el Ángel del Señor, y el Espíritu Santo. A través del Verbo, tú creas todas las cosas. A través del Ungido Interno Individual, tú creas al alma individual, y la liberas de la rueda de reencarnaciones. A través del Ángel del Señor, tú creas todos los cuerpos de los seres vivos. Y a través del Espíritu Santo, tú vitalizas a todos los seres vivos, poniendo almas dentro de los cuerpos, y luego sacándolas, cuando les llega el tiempo. Amado Jelkerá-Dios, creo en el Quinteto Jelkeriano, constituido por El Padre Madre Mente, el Verbo, el Ungido Interno, el Ángel del Señor, y el Espíritu Santo.

Amado Jelkerá-Dios creo en las dos principales extensiones de tu ser, que son Cristo Fanes, tu Hijo, y Santa Sofía, tu Hija, que es el Espíritu Santo. Creo que Cristo Fanes es el Verbo, tu Hijo Primogénito, que se extiende y se manifiesta como el Ungido-Interno, y como el Ángel del Señor. Creo que tú, Jelkerá-Dios, emanaste al Verbo, y a través del él, emanaste al Espíritu Santo. Luego, a través del Verbo y del Espíritu Santo, tú, Jelkerá-Dios, creaste al Multi-Universo. Luego, Jelkerá-Dios, a través del Verbo y del Espíritu Santo, emanaste al Ángel del Señor, que es extensión del Verbo. Luego Jelkerá-Dios, a través del Espíritu Santo, creaste el Huevo Cósmico, para que el Señor Fanes, en su aspecto como el Ángel del Señor, se introduzca en su interior, y lo rompa desde adentro, para crear el Universo, copiando los arquetipos del mundo de tus ideas, y plasmándolos en el mundo que es percibido por nuestros sentidos. Luego, Jelkerá-Dios, tú, a través del Verbo, del Espíritu Santo, y del Ángel del Señor, emanaste al Ungido-Interno Individual, de cada alma en evolución, y en su tiempo, a través del Ungido Interno, emanaste al Alma Individual, para que comience su ciclo evolutivo, pues todas las almas emanan de ti, y volverán a ti, en absorción. Amado Jelkerá-Dios, creo en la Santa Tríada Jelkeriana, constituida por El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Amado Jelkerá-Dios, tú eres Quien Unge, tu Hijo es el Ungido, y el Espíritu Santo es la Unción. Amado Jelkerá-Dios, tu Hijo en mí, es mi camino, mi verdad, mi vida, mi luz, y mi buen pastor. Amado Jelkerá-Dios, por aceptar a tu Hijo en mí, yo recibo el Espíritu Santo, quien me enseña todas las cosas, por inspiración divina. Amado Jelkerá-Dios, por fe yo acepto, que yo soy un alma liberada, en unión eterna con Dios.

Amado Jelkerá-Dios, tú eres amor que todo lo llena, y verdad que todo lo supera. Amado Jelkerá-Dios, tú eres Amor Inmanente, y Realidad Trascendente. Amado Jelkerá-Dios, tú eres omnipotente, omnipresente, y omnisciente. Amado Jelkerá-Dios, tú eres amor, pero también, fuego consumidor. Amado Jelkerá-Dios, tú eres bueno y malo, pero en el fondo, tú eres bueno. Amado Jelkerá-Dios, tú eres un creador de dualidad, y por eso creaste al mundo, y lo hiciste con la dualidad de bien y mal. Pero ante todo, tú, Jelkerá-Dios, eres infinito, y tus designios son incomprensibles para las mentes finitas. Amado Jelkerá-Dios, tú estás lleno de amor, sabiduría, y poder, y tú estás lleno, de Poder Creador y de Poder Salvador. Amado Jelkerá-Dios, tú eres el Creador, el Conservador, y el Destructor, de todas las cosas, y los ciclos de tu tiempo, son incontables, pues tú eres increado, y por lo tanto, tú eres el Anciano de los Días, y el único y verdadero, Dios Altísimo.

Amado Jelkerá-Dios, tú eres El Ser, que está dentro de cada cosa, y tú eres el Ser, en quien está cada cosa, pues tú eres el Todo en todos, y en ti, Dios mío, nosotros, tus criaturas, vivimos, nos movemos, y tenemos nuestro ser. Amado Jelkerá-Dios, tú eres la causa eficiente, la causa instrumental, y la causa material, pues tú eres Dios, la Mente Original, tú eres la Ley Espiritual, que tiene su modo especifico de comportarse, y tú eres el Pensamiento, que es la Energía Espiritual, que constituye y que gobierna, a todas las cosas. Tú eres el alfarero, el torno, y la arcilla, de toda la creación.

Amado Jelkerá-Dios, tú administras justicia y misericordia, contradictorias entre sí, porque tú tienes sabiduría. Y ante todo, amado Jelkerá-Dios, yo te pido sabiduría, para discernir la verdad de la mentira, pues tú gobiernas sobre el espíritu de la verdad y sobre el espíritu de la mentira, y ambos están a tu servicio. Déjame ser inspirado por ti, en lo que tú dispongas, y sé paciente conmigo, a pesar de mis errores. Tú eres justo, pues das lo bueno al bueno y das lo malo al malo, pero también eres misericordioso, pues das a cada quien, lo que necesita para su evolución espiritual, a cada cual en su tiempo, sin importar cuántas vidas pasen. Espíritu Santo, visita el alma de éste humilde ser, en inunda con tu gracia, el corazón que tú creaste. El Señor da, y el Señor quita, bendito sea el nombre del Señor. Y todo el que invocare el nombre del Señor Dios, será salvo espiritualmente.

Amado Jelkerá-Dios, yo te alabo en tu unidad y en tu diversidad, en espíritu y en verdad, ahora y siempre, dando al espíritu lo que es del espíritu, y dando a la materia lo que es de la materia: “Alabado Jelkerá, Alabado Jelkerá, Jelkerá  Jelkerá, Alabado Alabado. Alabado Fanes, Alabado Fanes, Fanes Fanes, Alabado Alabado”.

Amado Jelkerá-Dios, el Ungido Interno es el Salvador del Alma, porque tú eres el Salvador del Alma, en cada ser. La salvación siempre está presente, pero sólo se hace efectiva al aceptarla, y yo la acepto, por fe.

Amado Jelkerá-Dios, tú eres la suprema realidad impersonal, pero por misericordia hacia nosotros que somos tus hijos menores, asumes forma personal, en la mente de tus devotos, y en el mundo  espiritual, a través de tu energía espiritual. Así, nosotros, tus devotos, podemos tener una relación personal contigo, y podemos orarte en el nombre de tu hijo primogénito, para conseguir todas las cosas, que tú quieras concedernos, en el tiempo eterno de tu designio, porque el hombre propone, pero tú dispones. Así, el creyente practica la regla de la triple llave, que es orar pensar y actuar. El creyente ora a Dios con la fe de que Dios le escucha, y con la fe de que así gana la bendición de Dios, se le cumpla lo que le pide a Dios, o no se le cumpla nada de lo que pide a Dios. El creyente piensa estratégicamente, en qué lugar se encuentra, a qué lugar quiere llegar, y que tiene que hacer para lograrlo. Y el creyente actúa, trabajando con paciencia y con insistencia, hasta lograr lo que busca. El creyente, cuando puede orar, pensar y actuar, hace las tres cosas, y cuando sólo puede hacer una de las tres cosas, entonces solo hace una de las tres cosas, ya sea orar, o pensar, o actuar. Por este triple medio, el creyente logra algo de lo que se propone, a lo largo del tiempo, si tiene tiempo y suerte, pero no logra todo. Pero la salvación del alma, es por fe, y no por obras, y eso que es lo más importante, el buen creyente ya lo tiene.

Amado Jelkerá-Dios, el triple propósito de la vida humana, es purgar culpas de vidas anteriores por medio del dolor, es tratar de ser feliz, y es evolucionar espiritualmente, pero yo te pido que me des tu bendición, que disminuyas mi sufrimiento, y que aumentes mi placer, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.

Amado Jelkerá-Dios, yo te pido: “Padre nuestro que estás en el cielo; Santificado sea tu nombre; Venga a nosotros tu benevolencia gratuita, y en su momento, déjanos entrar a tu reino, en el cielo; Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo; El pan nuestro de cada día danos hoy; Perdona nuestras ofensas, por tu gran misericordia; No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal; Porque tuyo es el reino, el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos, amén”.

Amado Jelkerá-Dios, yo te glorifico en tu unidad y en tu diversidad: “Gloria al Padre, Gloria al Hijo, y Gloria al Espíritu Santo. Gloria al Padre, Increado y Eterno, como ha sido en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.”

Amado Jelkerá-Dios, en el principio, tú creaste el cielo y la tierra. La tierra estaba vacía y desierta, y tu espíritu se movía sobre la faz de las aguas. Entonces tú dijiste, Sea Hecha la Luz, y la Luz fue hecha. Y así tú creaste todas las cosas. Por eso, yo creo en tu palabra y en tu verdad.

Amado Jelkerá-Dios, tú eres el único Dios, y tú tienes muchas extensiones de tu ser, y también tú tienes ejércitos de ángeles a tu servicio, y yo los respeto a todos, extensiones y ángeles, pues son devotos eternos de tu ser.

Amado Jelkerá-Dios, todos los seres, espirituales y materiales, son siervos de tu voluntad, lo quieran o no, lo sepan o no, pues tú eres el único dueño y señor, de todas las cosas.

Amado Jelkerá-Dios, por tu gracia, pienso por mí mismo, creyendo lo que debo creer, y dudando de lo que debo dudar, y aunque ambas cosas pueden cambiar, tú siempre estás conmigo.

Amado Jelkerá-Dios, en esto has demostrado tu amor para con nosotros, en que nos has dado un Ungido Interno Individual, de amor incondicional, para que nos acompañe siempre, sin importar si estamos en el plano físico, en el plano astral, o en el plano solar; sin importar si estamos en la tierra, en el cielo, en el infierno, o en el purgatorio; y sin importar si estamos en lo correcto o en lo incorrecto. Y finalmente, por medio del Ungido-Interno, nos llega tu salvación, porque tú eres el Ungido Interno, que nos justifica, haciendo que hagamos lo correcto, y disculpando nuestras falencias, pues el Ungido Interno, es el Salvador el Alma.

Amado Jelkerá-Dios, tú eres el condenador, y tú eres el libertador. Tú encadenaste a las almas condicionadas a la rueda de reencarnaciones, y por tu gracia, tú transformas almas condicionadas en almas liberadas, cuando éstas almas, logran la madurez espiritual, de aceptar su propia esencia divina. Somos transformados por la renovación de nuestras mentes. Sin importar donde me encuentre, por tu gracia, yo ya estoy, como un ser, renacido del espíritu de Dios.

Todos somos hijos de Dios, pero algunos hijos, son iniciados en la conciencia de Cristo, y otros hijos, son no iniciados en la conciencia de Cristo. Los iniciados en la conciencia de Cristo, son liberados de la rueda de reencarnaciones, y los no iniciados en la conciencia de Cristo, aún siguen atados a la rueda de reencarnaciones, hasta que logren la madurez. Pero todos somos hijos de Dios, y todos seremos liberados, tarde o temprano, en esta vida o en otra vida. Todas las almas tenemos vida eterna, pero algunas almas, las que logran ser glorificadas, además de vida eterna, tienen dicha eterna. Una iniciación, es la Transformación Menor, que se recibe en la Tierra, cuando aceptamos la salvación de Dios a través del Ungido Interno, y otra iniciación, es la Transformación Mayor, que es cuando el alma liberada recibe la glorificación divina, siendo revestida de un cuerpo espiritual de gloria. El alma no muere, el alma desencarna, pero en la glorificación divina, el alma glorificada, pasa a ser, un ángel del Dios Altísimo.

Amado Jelkerá-Dios, tú eres un Dios Universal, y no un Dios Tribal, aunque por tu misericordia, puedes ser el Dios Tribal de cada pueblo. Y todos los pueblos se pelean entre sí, pero tú eres el Dios de todos los pueblos, y tienes algo de paciencia con todos los pueblos. Todos los dioses, son hijos tuyos, y son ángeles a tu servicio, Jelkerá-Dios, y en medio de ellos, gobiernas con justicia, de tal forma que cuando frunces tu ceño, el cielo tiembla. Yo te llamo Jelkerá, El Ser, pero tú eres El Todo, quien también es invocado como, Yahvéh, Abraxas, Zeus, Júpiter, El Elión, y Ra. Tú eres mi Dios, El Uno, de quien provienen todas las cosas por emanación, y a quien volverán todas las cosas en absorción. Tú no eres cualquier Dios, tú eres Jelkerá, Mi Dios, el Único Dios Verdadero y Viviente. A tu derecha se sienta Cristo Fanes, a tu izquierda se sienta Madre Santa Sofía, y frente a tu trono, hay siete ángeles principales. Y yo creo en ti, Jelkerá, mi Dios, y en mi alianza eterna contigo, que no es por palabras, sino que es por la fe en ti, que tú pusiste en mí.

Ciertamente Jelkerá, mi Dios, es el Yo Soy, dentro del corazón de todos los seres, y cuando un ser acepta al Ser en su corazón, logra la conexión con Jelkerá, que es el Ser dentro del cual están todos los seres, y es el Ser que está dentro de todos los seres. Amado Jelkerá-Dios, tú eres el Yo Soy original, y también eres el Yo Soy, que mora en el interior de cada ser, como el Sol con Llama Triple, dentro del corazón. Amado Jelkerá-Dios, tú eres el Único Dios, que es el Gran Padre de todos los seres, y tú eres el Único Cristo, que es el Gran Maestro dentro del corazón de todos los seres. Amado Jelkerá, mi Dios, y mi Señor, tú eres el Anciano de los Días, y el Padre de los Años, que cabalga por los cielos a caballo, portando el bastón de tu poder, y tú eres el Sol de Justicia, que gobierna de manera invisible a todo el mundo. Tú eres el Padre en el Cielo, que amontona las nubes, y hace llover, para que surja la vida. En el principio, Dios creó el cielo y la tierra, en el principio, Dios creó la vida, ¡alabanzas eternas a Dios! y que toda vida lo alabe, porque Jelkerá es Grande. Todos los ángeles, vuelan en ronda a su alrededor, para alabarlo, día y noche sin cesar, por los siglos de los siglos, mientras repiten una y otra vez; “Santo Santo Santo, es Jelkerá, mi Dios.”

Muchos mensajeros han descendido al mundo, para cumplir distintas misiones divinas, pero yo sólo obedezco a Jelkerá, mi Dios, que puso su palabra en mi corazón. La sana doctrina me libra del error, pues el conocimiento de la verdad, da la libertad, a todo inspirado de Dios. Los mensajeros manejan semi-verdades, pero Dios me da la verdad en mi corazón. Mi fidelidad es a Jelkerá mi Dios, pues Dios es infalible, pero los mensajeros de carne y hueso, son falibles, aunque sean verdaderos. Y si un ángel trae esta buena noticia, de Dios en mi interior, benditos sea, pues trae la verdad. Pero si un ángel trae una falsedad, que contradiga esta buena noticia, que también sea bendito, pues todo ángel verdadero, trabaja para Dios, y sólo cumple con su trabajo, y esa falsa doctrina, es para los que aún no están preparados. Como siervo de Dios, yo obedezco a Dios, y no trato de ser más bueno que él. Ésta verdad es sólo para las almas maduras. Y las almas inmaduras, que reciban lo que necesitan. Dios es el amo y el maestro, de todos los seres, y sólo él decide, el Qué se recibe, el Cuándo se recibe, y el Cómo se recibe, y yo soy, su siervo y su discípulo, obediente. Yo sólo daré carne a los hombres en Cristo, y dejaré la leche para los niños en Cristo, y si todos son niños, entonces sólo daré leche, o mejor aún, guardaré silencio. Pero entre los hombres en Cristo, entre los verdaderos iniciados, sólo daré sabiduría de Dios, profunda en el misterio de toda la creación, y sólo lo haré si Dios me lo manda, y si no es así, también guardaré silencio. Los demás creen en hombres, pero yo, sólo creo en Dios.

Éstas son las promesas que Jelkerá, mi Dios, ha puesto en mi corazón, a través de Cristo en mí, que es esperanza de gloria, y yo creo, por fe, en ellas, con todo mi amor, pues yo creo en Cristo, que es la Palabra de Dios, que vive en mí, y en todos los seres. Esta es mi alianza de amistad eterna con Dios. Pasarán el cielo y la tierra, pero la Palabra de Dios, no pasará. Y yo creo en todo esto, porque lo imagino, y lo imagino, por la santa voluntad de Dios.

Gracias, Dios Padre, que ya me oíste.
En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Como Pactar con Yahvéh, y convertirse al Gnosticismo Cristiano del Yo Soy.



Para pactar con Yahvéh-Dios, y convertirse al Gnosticismo Cristiano del Yo Soy, alcanza con decir con fe, una sola vez en la vida, ésta oración:

“En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.
Confesando a Yahvéh-Dios que soy un mortal con defectos, y creyendo que en el Nombre del Señor, que es mi Cristo-Interno, mi Alma es Inmortal, desde el inicio y para siempre, yo recibo y confieso, ahora, a mi Cristo-Interno, como a mi Personal Salvador, como al Ser que me da la Salvación Completa y la Bendición Completa.
Yo estoy en estado de Salvación, y yo estoy completo en mi interior.
La Rueda de Reencarnaciones ya terminó, y el destino de mi Alma es reunirse con Yahvéh-Dios en el Cielo, para siempre.
Gracias  Dios, por tu Luz. Amén.
En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén."

Aceptar el significado de ésta oración, convierte a la persona en un iniciado gnóstico cristiano del Yo Soy, haciendo que desde ése momento y para siempre, el Devoto esté bajo la Gracia de Dios y en estado de Salvación.

miércoles, 16 de mayo de 2018

La Verdad Oculta detrás de todas las religiones. El Núcleo Duro de mi Doctrina Gnóstica del Yo Soy.

En el fondo, todo es uno y todo es Dios. Dios es la parte elevada del Todo, y el Universo es la parte baja del Todo. Dios es la única realidad y todo lo demás es ilusión. El Universo es una creación mental de Dios. El Alma Inmortal del individuo se libera por la sola fe en la propia chispa divina interior, sin necesidad de obras, aunque obras de bien ayudan en la evolución, y obras de mal ponen obstáculos en la evolución. La llamada obliga la respuesta, espíritus reales o imaginarios, todos son reales. Dios determina la realidad con su voluntad, con su mente, y con su palabra, pero la criatura, solo influencia la realidad, con su voluntad, con su mente, y con su palabra. El hombre propone, pero Dios dispone. Todo viene de Dios y todo volverá a Dios, sin importar cuantas reencarnaciones pasen. El Alma Liberada y en Unión con Dios, no reencarna, sino que vive en Dicha Eterna.

lunes, 12 de marzo de 2018

Lo Básico de mi Forma de Espiritualidad Teísta Esotérica.

Hola a todos, soy Devoto Leonardo, el Teísta Esotérico, no por autoridad de documentos antiguos, ni por autoridad de maestros humanos, sino que por inspiración de Cristo, que es la chispa divina interior a todos los seres y a todas las cosas, y hablo sobre Teísmo Esotérico, desde mi canal, El Teísta Esotérico 1001.

Bienvenidos a mi versión personal de Espiritualidad Teísta Esotérica, donde Yahvéh es Dios, Fanes es el Cristo, Sofía es el Espíritu Santo, y Jesús de Nazareth, es un Maestro de Sabiduría, que actuó en su tiempo, como el Vehículo del Cristo Cósmico, para el Planeta Tierra.

Por Yahvéh-Dios, por Cristo-Fanes, y por Madre Santa Sofía, que sea hecha la Luz. ¡Amén!

En esta ocasión, quería resumir en una oración, lo básico de mi forma de espiritualidad teísta esotérica, y lo hago en la Oración a la Santa Tríada, en la cual se encuentran, entre otras cosas, La Santa Tríada, La Gnosis de la Chispa Divina Interior, la Regla de la Triple Llave Maestra, y el Santo Mantra Alabado Yahvéh Alabado Yo Soy.

Oración a la Santa Tríada.

En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.

Amado Yahvéh-Dios, yo te adoro en tu unidad y en tu diversidad, en espíritu y en verdad, ahora y siempre. Yo doy mi alabanza a la Santa Tríada, Alabanza al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Y también doy mi alabanza, a Jesús de Nazareth, que es un Maestro de Sabiduría, que en su tiempo, fue el vehículo del Cristo Cósmico, y que ahora, nos acompaña con su Luz, como nuestro guía espiritual.

“Alabada Santa Tríada (x3) El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo (x3) Yahvéh-Dios, Cristo-Fanes, y Madre Santa Sofía (x3) Alabada (x3) Amén.”

Bendito seas, Cristo Fanes, Señor de Gloria, y bendito sea tu mensaje, que es la gnosis eterna de la chispa divina interior:

“UNO SOLO JUNTO A DIOS ES LO BUENO, Y TODO LO DEMÁS SOBRA. El alma se libera de la rueda de reencarnaciones por la simple fe en el Cristo-Interno o chispa divina interior, sin necesidad de intermediarios, ni humanos, ni angélicos, y la bendición de Dios siempre está presente, pero solo se hace efectiva al aceptarla. Reza a Dios con fe y respeto, y canta alabanzas, teniendo disfrute en la alegría, consuelo en la tristeza, y una vida entera de esperanza, en la luz del Cristo Interno. Piensa libremente, no te preocupes y sé feliz. Todo lo que suma sirve, siempre y cuando no te desvíe de esto, que es la cima del saber. Este conocimiento parece un camino fácil, pero es un camino solitario y difícil. Es aconsejable, aunque no son mandamientos, seguir estos consejos; 1-Amarse a sí mismo, aceptándose como un alma inmortal en unión eterna con Dios, 2-Tratar a los demás como nos gustaría que nos traten a nosotros,3-No matar, 4-No robar, y 5-No dañar la propiedad ajena. Por estos consejos morales, acumularás, Luz Interna y Buen Karma, pero tu alma, criatura de Dios, ya está liberada, en este mundo, como semilla, y en el otro mundo, como fruto.

Como devoto, yo recordaré la regla de la triple llave maestra, que dice:

“Practiquemos la Triple Llave Maestra, que resuelve muchos problemas, no todos, lamentablemente, pero sí algunos, afortunadamente. La triple llave maestra, consiste en Orar, Pensar, y Actuar. Ora a Dios con la fe de que te escucha, y que te cumplirá lo que le pides, si eso encaja con su desconocida voluntad, pero que en todo caso, él te ilumina por el solo hecho de elevar tu pensamiento a él, independientemente, de que te cumpla o de que no te cumpla. Piensa estratégicamente, que posición tienes en la vida, a qué posición quieres llegar, y que tienes que hacer para lograrlo. Y trabaja con paciencia y con insistencia, hasta lograr tus objetivos. Por este triple medio de orar pensar y actuar, lograrás mucho aunque no lograrás todo.”

Como devoto de Yahvéh, yo recito el Santo Mantra, Alabado Yahvéh, Alabado Yo Soy:

“Alabado Yahvéh, Alabado Yahvéh, Yahvéh Yahvéh, Alabado Alabado // Alabado Yo Soy, Alabado Yo Soy, Yo Soy, Yo Soy, Alabado Alabado.” (x3) Amén.

Amado Ángel de Luz, Señor Fanes, pide a Yahvéh-Dios por mí, en unión al
Espíritu Sofía, para que mis deseos se cumplan. Yo te pido que me cuides, que me protejas, que me bendigas, y que me salves, ahora y siempre, en la luz del Cristo-Interno, Salvador del Alma.

Creo en ti Cristo-Fanes, nacido del Huevo Cósmico; Creo en ti, Señor Fanes,
Hijo de Yahvéh-Dios. Tú eres el Verbo, el Ungido –Interno, y el Ángel del Señor. Tú eres el Maestro Interior, y la súper-alma dentro del corazón de todos los seres. Ocultador y debelador, siempre endureciste corazones y ablandaste corazones, en acuerdo al plan de tu Padre y el nuestro, Yahvéh-Dios. Creo en ti, Ángel del Señor; creo en ti, excelsa teofanía, y bendita manifestación de Dios. Tú eres el principio, el medio, y el fin de todas las cosas, y tú eres el yo superior de todos los seres.

Alabado seas, Yahvéh-Dios, que siendo el Padre, también te manifiestas como el Hijo y como el Espíritu Santo. Alabado seas, Yahvéh-Dios, que mandas sobre todos los seres, buenos y malos, y que todos te sirven, lo quieran o no lo quieran.

“Gloria al Padre, Gloria al Hijo, y Gloria al Espíritu Santo. Gloria al Padre, como ha sido en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.”

Amada Santa Sofía, Madre dulcísima de todos los seres, Reina del Cielo, Espíritu Santo, pide a Yahvéh-Dios por nosotros, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Pido a la Santa Tríada, protección, paz, amor, perdón, y bienestar, para mí, para mis seres queridos, y para todos los seres. Y todo esto lo pido, para mi bienestar completo, y gloria de Dios.

Alabada sea la Santa Tríada, y bendito sea el Señor Jesús. Gloria a todos los cristianos esotéricos reunidos. Gloria a Yahvéh-Dios, gloria a todos los ángeles, gloria a todos los santos y santas, y gloria a todos los devotos reunidos.

Gracias, Santa Tríada, por toda tu luz. Amén.

En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.


Bueno, con esto terminamos por ahora. Paz a todos los seres. Muchas gracias a todos por escucharme, y un saludo, para todos.