viernes, 24 de abril de 2026

Iniciación a la Teognosis

 

Iniciación a la Teognosis.

La iniciación no es un ritual, sino que es un nivel de conciencia. Sin embargo, la iniciación puede celebrarse con una oración, que en sí, es el sacramento de conversión a la teognosis.

El devoto debería practicar la teognosis, durante un año y un día, antes de hacer la oración de conversión al teognosticismo, que es la iniciación teognóstica.

Idealmente, ningún teognóstico, debería enseñar la teognosis, a menos que la haya practicado por seis años, en forma continua, o cinco años desde el momento de la iniciación.

Una practica concreta de la teognosis, es usar éste mantra todos los días, en meditación, OM, ALABANZA, AL DIOS ALTÍSIMO, AL VERBO DIVINO, Y AL ESPÍRITU SANTO.

Hay que tomar en cuenta que el verbo divino, tiene tres aspectos principales, Verbo Divino, que es un ser Híper-Cósmico, Cristo Cósmico, que es un ser de luz dentro del cosmos, y Cristo Interno Individual, que es la chispa divina interior, y el Yo Superior Individual.

El rito completo, consiste en hacer una oración, parecida a la dada a continuación, no necesariamente igual a ésta oración.

Iniciación Teognóstica; La oración es ésta;

Acepto al Dios Incognoscible, como al Ser Supremo, creador del cielo y de la tierra, y a la Realidad Substancial, Océano de la Conciencia, en el cual, cada ser y cada cosa, es una onda. Y acepto la salvación y bendición del Dios Incognoscible, al través de mi Cristo Interno Individual, chispa divina, en mí, en todos los seres y en todas las cosas. Mi alma está completa. Gracias Dios por tu luz. Amén.

Tomar en cuenta que la iniciación teognóstica, es para toda la eternidad, y no termina con la muerte. Además, la iniciación teognóstica, es el único sacramento de la teognosis, siendo una preparación para la vida, y una bendición para la muerte.

Existen otros ritos y bendiciones que se pueden dar dentro de la teognosis, sin embargo, el único sacramento reconocido de la teognosis, es la Iniciación Teognóstica, la cual es una preparación para la vida, y una bendición para la muerte. Se hace una sola vez en la vida, y su duración es eterna.

Se recomienda hacer la iniciación teognóstica, el día del cumpleaños de la persona que desea hacer el rito, pero puede ser cualquier día del año.

Opcionalmente, frente a una cruz solar, y con una vela blanca encendida, el novicio, dirá la oración, y a partir de ese momento, ya es un iniciado teognóstico, para siempre.

Una vez convertido en iniciado teognóstico, el devoto logra una bendición especial del Dios Incognoscible, que le durará para toda la eternidad, convirtiéndose en un ungido de Dios.

Para dejar de ser teognóstico, hay que dejar de creer en el Dios Incognoscible, y en el Cristo Interno Individual o Yo Superior Individual, y hay que decir, voluntariamente, que ya no se cree, ni en el Dios Incognoscible, como océano de conciencia, ni en el Yo Superior Individual. Hecho esto, ocurre la des-iniciación teognóstica, y el antiguo devoto, pierde la bendición del Dios Incognoscible, pasando a ser un no devoto o un no ungido. Ninguna maldición cae sobre él, pero pierde la bendición extra, dada por el Dios Incognoscible a sus ungidos.

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