El llamado de la mónada
Yo no soy el cuerpo, ni la mente, ni las emociones. Yo soy
un espíritu divino, plenamente conectado con el Dios Incognoscible. No lucho
por evolucionar. Yo estoy plenamente iluminado, en conexión consciente. Mi
frecuencia vibratoria es alma, y se eleva constantemente, y para siempre.
Forma corta; Om, Yo soy un espíritu divino en conexión
plena con el Dios Incognoscible. La chispa divina brilla en mí.
En el nombre del Dios Incognoscible, yo decreto; (tal cosa o
tales cosas). Para mi bienestar completo y gloria de Dios, sin que yo acumule
mal karma. Gracias que ya fui oído, en el nombre del Cristo Interno. Amén.
No necesitas de nada externo, ni de gurús ni de sacerdotes.
Tú ya eres lo que buscas.
Cada mañana, al despertar, medita en la verdad de que tú ya
eres lo que buscas. Usa éste mantra, y repítelo 10 veces; “Yo soy un espíritu
divino, plenamente conectado con el Dios Incognoscible.”
No pidas, directamente decreta. No repitas el decreto. Hazlo
una sola vez. Luego, sigue usando el mantra del ser auto-realizado.
No es buscar rituales antiguos, ni palabras de poder, ni
entidades espirituales externas a ti.
Todo tu mundo se caerá abajo. No se puede construir sobre
cimientos viejos y rotos. La mónada, tu verdadero ser, destruirá todo. Los
arcontes de las sombras, gobernantes de éste bajo plano de oscuridad, te
atacarán.
Sin embargo, podrás resolverlo todo. La ley natural, pondrá
todo en su lugar. Pero no debes dudar del proceso, y debes permitir que se
despliegue.
No es que pedir esté mal. Es que en el llanto y en la
súplica, te alejas de Dios, y bajas tu vibración. Alejas lo que buscas.
Predomina el sentimiento de escasez. En cambio, en el iniciado, predomina el
sentimiento del hijo de Dios, que recibe la bendición de Dios. Y eso produce
que se acerque lo que buscas. Eso es todo.